
Una reflexión sobre los diferentes tipos de amor con alguna que otra controversia entre sus páginas
Es difícil leer este libro con la perspectiva del siglo XXI y no darte cuenta de tres temas: la obsesión que se hace pasar por amor, los violines y los archivos PDF. Pero, ¿es esto culpa de el gran Gabriel García Márquez, o de los lectores, que no hemos sabido interpretar la novela?
Ojo: esta reseña sobre el libro El amor en los tiempos del cólera contiene spoilers. Así que, si no te has leído el libro, sal de aquí. O si has venido porque no te lo quieres leer pero te van a hacer un examen, pues sigue, que con todo lo que te voy a contar vas a aprender mucho.
Pero primero….. me presento. Soy Ariadna Arias, escritora de fantasía, y en mi Tik Tok @aria_dna.arias damos tips de escritura y hablamos de libros. Además soy escritora y mi libro La vida es una mierda y luego te mueres está disponible en Amazon.
¿Qué es ‘El amor en los tiempos del cólera’?
El amor en los tiempos del cólera es una de las novelas más famosas del célebre escritor colombiano Gabriel García Márquez, que no solo es uno de los máximos representantes del realismo mágico, el movimiento literario que más lo petó en Latinoamérica en el siglo XX, sino que fue ganador del Premio Nóbel de Literatura en 1982 por su primera novela Cien Años de Soledad.
Esta novela es todo un ejemplo de realismo mágico en la que Gabo disfruta del proceso de contar una historia interesante describiendo con una pluma increíble la sociedad post colonial de una isla del Caribe. Se va mucho por las ramas, sí, pero cuenta las cosas de una manera que es como si estuvieras ahí con los personajes, oliendo el aroma de los mangos, disfrutando de los platos de berenjenas que tanto menciona, escuchando el sonido de los papagayos. Sin embargo, no he podido pasar por alto ciertos aspectos de la novela que me han dejado moñeca: que no es una historia de amor, sino de obsesión y acoso (algo que no sé si fue o no la intención de Gabo) y que blanquea la ped0f1l14.
Mira, ya sé lo que estás pensando. ¿Quién eres tú para criticar al gran Gabriel G. Márquez? Quiero dejar claro que no lo critico a él, porque nunca lo conocí ni sé cómo era como persona. En este blog solo voy a resaltar algunos temas que me han llamado la atención de la novela y sobre los que quiero debatir. De algunos voy a dar mi opinión, intentando ser lo más neutral posible. Después, cada uno, que piense lo que quiera. De hecho, me encantaría que hubiera debate en los comentarios. Desde el respeto, eso sí.
Sipnopsis ‘El amor en los tiempos del Cólera’
“El amor en los tiempos del cólera” es una novela preciosa y escrita con una pluma increíble y una prosa que ya se está perdiendo. Mientras me documentaba para escribir este artículo, vi varias reseñas en Good Reads que se quejaban de lo aburrida e innecesariamente rimbombante que es la escritura de Gabo. A mí me parece una de las más increíbles. GGM escribe de forma delirante y lo hace de una forma que puedes ver, oír y oler todo lo que te describe, utilizando metáforas brillantes y exagerando todo hasta el ridículo, algo que, por otra parte, es la definición del realismo mágico. Para mí es una clase magistral de escritura, aunque entiendo que haya gente que no la aprecie porque prefiere la sencillez narrativa. Para gustos, colores.
La historia de esta novela narra la vida de Florentino Ariza y Fermina Daza, quienes viven una supuesta “historia de amor” bastante tormentosa a lo largo de más de cincuenta años.
La trama comienza a finales del siglo XIX en una ciudad caribeña ficticia, inspirada en Cartagena de Indias, donde nació GGM. Florentino, un joven poeta y empleado de telégrafos, se enamora perdidamente de Fermina. A pesar de sus sentimientos mutuos, el amor entre ellos se ve interrumpido cuando el padre de Fermina descubre su relación y la envía lejos.
OJO AL DATO: hasta aquí, esto es un retrato fidedigno del cortejo entre los padres de GGM.
Fermina regresa después de un año, pero cuando vuelve a ver a Florentino se da cuenta de todo lo que lo había idealizado y de que, realmente, no lo encuentra atractivo ni siente nada por él, así que le pide que se olvide de ella y, desde entonces, todos los pensamientos que tiene de él son solo de pena o de culpa, pero nunca de arrepentimiento. Fermina se mantiene firme en su decisión, no le da más vueltas.
Repito: no le da más vueltas. Ella lo rechaza porque no lo ama. Él se queda trastornado por su negativa, se vuelve tan loco de desamor que tiene unos síntomas de enfermedad similares a los del cólera (de ahí el título y el tema central de la novela), y comienza a obsesionarse aún más con Fermina.
Tiempo después, bajo la presión familiar y social, Fermina termina casándose con Juvenal Urbino, un prestigioso médico con el que compartirá una vida quizás carente de pasión, pero estable, feliz a ratos y que la hace sentir afortunada, un amor que definiríamos como compañero, pero no romántico ni pasional.
OJO AL DATO el padre de GM dejó la telegrafía para hacerse farmacéutico, yo creo que también en esto se inspiró el autor para crear al segundo amor de Fermina.
A partir de entonces y durante 51 años, x meses y x días, Florentino Ariza decide esperar pacientemente la muerte del doctor Juvenal Urbino para reconquistar a su amada. No sin acostarse por el camino con más de 600 mujeres en toda su vida, pero manteniéndose “virgen de amor” para ella, ascendiendo en el trabajo por ella y construyendo una casa palaciega para ella.
Si el amor de Florentino se convirtiera en una serie de Netflix, sería YOU (ya sabes, esa serie en la que un supuesto hombre «romántico» es en realidad un psicópata).
Finalmente, después de medio siglo de espera, Juvenil Urbino fallece. Florentino la va a buscar al entierro (ni un día se espera el hombre) y empieza a cortejarla con toda la fuerza que no demostró en sus primeros años de noviazgo.
Fermina termina cayendo y terminan juntos, después de mucha insistencia de él. Es un final en el que se nos demuestra que el amor todo lo vence.
El capitán miró a Fermina Daza y vio en sus pestañas los primeros destellos de una escarcha invernal. Luego miró a Florentino Ariza, su dominio invencible, su amor impávido, y lo asustó la sospecha tardía de que es la vida, más que la muerte, la que no tiene límites.
-¿Y hasta cuándo cree usted que podemos seguir en este ir y venir del carajo? -le preguntó.
Florentino Ariza tenía la respuesta preparada desde hacía cincuenta y tres años, siete meses y once días con sus noches.
-Toda la vida -dijo.
Uf. Pelos como escarpias.
PERO.
Todo lo que está mal en el libro “El Amor en los tiempos de el cólera”
Sorry, pero no puedo quedarme callada.
La obsesión
La obsesión es un tema que se ha tratado mucho en literatura. No la veo mal cuando es correspondida. Es decir, si Fermina hubiera abandonado a Florentino no porque no le interesaba realmente, sino por convención social, pero hubiera seguido amándolo en secreto toda la vida, pues vale. Puedo entenderlo. Puede llegar a parecerme bonito, especialmente porque es ficción, y esas cosas en la ficción quedan bien, son fantasías líricas. Pero la cosa cambia cuando no es correspondida.
Si se trata la obsesión desde una luz negativa, como hace, por ejemplo, el Perfume, Lolita, Don Quijote, Orgullo y Prejuicio cuando ella lo rechaza por primera vez y le da una lección, está bien. Cuando se hace desde una luz positiva, como creo que es el caso, porque al final Florentino Ariza consigue todo lo que siempre ha deseado, caiga quien caiga, le pese a quien le pese, muera quien muera (ya llegaremos a esa parte) pues, ¿qué quieres que te diga? Pienso que romantiza la obsesión.
¿Ejemplos? El fantasma de la Ópera, el Diario de Noah, El Gran Gatsby, Crepúsculo, 50 Sombras y, bueno, muchísimos libros YA. También el Dark Romance, pero en este caso no lo critico porque no lo venden como algo romántico, sino como algo oscuro, y muchos de estos libros tienen advertencias sobre la temática y sus personajes, y advierten de que son fantasías que poco tienen que ver con la realidad.
Fair Enough.
Pero,
¿Es Florentino un romántico o un obseso?
“El amor en los tiempos del cólera” se lleva definiendo durante años como una de las más grandes historias de amor jamás escritas, y yo no sé si esto es culpa de los lectores o del autor. Para mí, Márquez deja claro que el concepto del amor de Florentino es idealizado y no corresponde a la realidad, influenciado por la mala poesía de los románticos populares que leyó. Su forma de describirlo como un poeta que se pasa las horas leyendo folletines de poesía mala podría ser una crítica sutil a la idealización literaria del amor pero, entonces, ¿por qué termina bien? ¿Por qué no tratarlo como lo que es, obsesión?
Aún así le he estado dando vueltas al final y esta frase me llama la atención, y podría indicar que la cosa no termina realmente bien: El capitán miró a Fermina Daza y vio en sus pestañas los primeros destellos de una escarcha invernal. La metáfora de la escarcha invernal se puede interpretar de varias maneras.
Primero, como la vejez, simbolizando la escarcha la canosidad, aunque teniendo en cuenta que ella ya tiene 70 años para este punto, raro me parece. La segunda interpretación podría ser un cambio de actitud hacia Florentino cuando lo ve como “poseído por el espíritu santo” y proponiendo seguir navegando toda la vida. Quizás en este momento ella despierta del sueño y se da cuenta de que no puede seguir con su idilio si sale del barco. La tercera interpretación es que está entrando en el invierno de su vida, la etapa previa a la muerte, y ya no le queda mucho, así que ese será su último viaje.
Pero no lo sabemos, realmente. GGM escribía con la intuición y no le daba demasiadas vueltas al significado de las cosas, dejaba que fuera el lector el que se las diese, y quizás aquí reside su genialidad. Al final, décadas después, aquí me encuentro escribiendo un artículo sobre el significado de un final que siempre se ha interpretado como la victoria del amor sobre todas las cosas, preguntándome si no es al revés, si al final Florentino, en ese barco que izó la bandera del cólera, sucumbió a la enfermedad del amor e hizo que Fermina cayera con él solo para darse cuenta de que su vida ya no tenía sentido fuera del barco.
Los violines
Nota: “violín” es un eufemismo de internet para referirnos a las viol* a * cio * nes.
En este libro hay dos violines, y la forma de tratarlos me ha dejado bastante asombrada, porque no me lo esperaba.
El primero es a Florentino Ariza. Después de que Fermina se casa, la madre lo manda en barco a otra ciudad para que trabaje de telegrafista y se olvide de la mujer que lo está perturbando. Él accede, pero sigue pensando en Fermina y decide “mantenerse virgen” para ella. En medio del trayecto, una mujer lo agarra, lo mete en una habitación oscura y mantienen relaciones, sin saber él nunca quién es ella. La busca desesperado y cree adivinar quién es. Se pasa el resto del viaje obsesionándose con ella, pero sin atreverse a hablarle hasta que ella desembarca, él se queda decepcionado y le vuelve todo el amor de Fermina, así que ahí mismo decide volver y esperar por ella hasta que el marido muera. Ese violín es el desencadenante de que él comience una vida de hedonismo, llegando a acostarse con más de 600 mujeres, pero sin olvidar a Fermina. Pero lo que llama la atención es que a él le gusta. Bueno, vale, podemos decir que el violín podría ser consentido precisamente por eso.
Sin embargo.
En uno de los capítulos finales del libro, Leona Cassidy, un personaje secundario y la que podría haber sido la mujer de la vida de Florentino, lo rechaza diciéndole que no es él al que está buscando. Esto es porque, atención, cuando era joven un hombre la agarró en el puerto y le hizo un violín brutal. Desde entonces va diciendo por ahí a todo el mundo que si ven a un hombre alto con la verga gigante que le hizo violín a una negra en el puerto, que le digan que ella lo anda buscando.
Madre mía.
He estado reflexionando sobre este tema y preguntándole a mis amigos qué opinan. Algunos se han escandalizado, otros han dicho que, en esa época, si te “mancillaban” de esa forma tenías que casarte con tu agresor, que quizás era eso a lo que se refiere el libro. Yo creo que no. Yo creo que el libro indica claramente que Leona se enamoró de su agresor porque la experiencia fue brutal y el tío tenía una pija gigante. Otro amigo me dijo “bueno, es que es ficción, y este es uno de los casos en los que no puedes juzgar la fantasía, porque solo es fantasía”.
Como mujer, me resulta complicado no juzgar el romantizar los violines.
Pregúntale a cualquier mujer cuáles son sus tres mayores miedo. Te aseguro que uno de ellos es el violín. También puede ser una fantasía erótica, ojo. Pero cuando hay consentimiento. Tratar este tema de esta manera cuando vivimos en un mundo en el que, y especialmente en esa época, se viola a una mujer a cada segundo que pasa… Y romantizar así… No sé. Intento verlo desde una perspectiva neutral, pero me cuesta.
¿Qué opináis vosotros? Realmente me interesa el debate. Yo me mantengo firme en la posición de que se está romantizando el violín, pero también comprendo que es ficción, y que realmente GGM no veía estas cosas bajo una luz positiva. O eso espero, vaya.
Florentino es un archivo PDF
Y ahora llegamos al tema que a mí, personalmente, me ha incendiado y me ha llevado a escribir este artículo. Voy a intentar ser lo más neutral posible.
Pero va a ser complicado.
Ya he dicho que Florentino, durante toda su vida, tiene más de 600 amantes. Nada malo con eso, cada uno que haga lo que quiera. No lo recomiendo por las ETS, pero vale. El caso es que su última amante, que se llama América Vicuña, es una niña de 14 años. No solo eso, sino que es una pariente lejana que unos familiares le envían para que sea su tutor PORQUE CONFÍAN EN ÉL,
La niña, con su trenza rubia y su ropa de colegiala, le recuerda a Fermina de joven, así que, como no, se obsesiona con ella en pos de evocar y cumplir sus fantasías romántica. Pongo aquí el párrafo del libro que me dejó con la mandíbula por el suelo.
Todavía era una niña en todo sentido, con sierras en los dientes y peladuras de la escuela primaria, pero él vislumbró de inmediato la clase de mujer que iba a ser muy pronto, y la cultivó para él en un lento año de sábados de circo, de domingos de parque con helados, de atardeceres infantiles con los que se ganó su confianza, se ganó su cariño, se la fue llevando de la mano con una suave astucia de abuelo bondadoso hacia su matadero clandestino.
El matadero clandestino hace alusión a una habitación que él se hizo construir en su oficina del puerto, pero luego adquiere un significado mucho mayor. Y es que la niña se enamora de él, ambos comienzan una aventura secreta en la que él se cuida de que nadie sospeche nada y de no dejarla embarazada, y al final, cuando el marido de Fermina muere, dejando el camino libre para cortejarla, él abandona a la niña sin remordimientos… y ella se quita la vida.
Perro lejos de penar por ella, lo primero que le preocuopa a Florentino es que ella no haya dejado ninguna pista de la razón por la que se ha quitado la vida, y cuando razona que nada lo señala a él, sigue adelante sin esfuerzo con su aventura por el río con Fermina. El libro dice que de vez en cuando se acordará de ella con una punzada en el corazón, pero…
Estamos hablando de que un hombre de más de 60 años se ha acostado con una de 15.
Eso es archivo PDF de manual, y lo peor es que Florentino nunca afronta las consecuencias de ese acto que él sabe que debe llevar a cabo de manera clandestina.
Cabe preguntarse qué ocurriría si Fermina se enterase. ¿Lo seguiría queriendo? ¿Y qué pensaba realmente América de todo aquello? Parece que ella lo amaba, pero… Venga ya. No es creíble. Todos los casos de abuso sexual infantil que ocurren en las familias son suficientes para que nos demos cuenta de que los niños callan el secreto por miedo, no por consenso ni amor. Es una violín en toda regla. Las leyes lo tachan de crimen porque no se considera que un menor de 16 esté capacitado para dar su consentimiento en una relación sexual. Si, aún por encima, es con un abuelo… Dios, es archivo PDF.
Es que era normal en esa época
Ahora bien, podríamos decir: no, es que en la época era lo normal.
Para empezar, “lo normal” no significa que esté bien.
Para seguir: no, no lo era. Sí, ha habido niñas a las que casaban con hombres muy mayores, por dinero, por necesidad, por lo que fuera. Esto no es más que un abuso patriarcal. Está mal lo mires por donde lo mires, y no puede ser que a Florentino se lo encumbre como héroe de esta epopeya después de cometer un acto así.
Además, el hecho de que el propio Florentino lo esconda y se preocupe de que no lo pillen cuando ella se quita la vida significa que él sabe que estaba haciendo mal.
“No, pero tienes que tener en cuenta la época, GMM nació en los años 20, era socialmente otro asunto”.
Vale. Entonces, ¿por qué mientras GGM romantiza todo esto, Nabokov, un escritor de su época, publicó en los cincuenta Lolita, una obra que critica abiertamente y criminaliza a Humbert Humbert, el archivo PDF de la historia (y que muchos lectores han malinterpretado como una historia de amor, haciendo que Nabokov se desesperase con la gente)? Lolita se publicó en los 50 y EAELTDC en los 80. No puede ser que un autor lo tenga tan claro y, treinta años después, otro lo glorifique.
Si queréis leer más sobre esta visión de Nabokov vs GGM dejo aquí un artículo de El Nacional de Federico Vegas que lo ilustra perfectamente. Se llama “De Lolita Haze a América Vicuña”.
Me niego a creerlo
GGM es uno de mis escritores favoritos, así que empecé a buscar en internet entrevistas en las que él hubiera hablado de este tema para justificar que una cosa es la obra y otra el autor. No encontré ninguna específica, pero sí encontré una entrevista que me dejó tiesa.
Entrevistadora: El amor siempre ha sido identificado con la juventud, ¿es usted el primero en escribir la identificación del amor en una pareja de más de 70 años?
GGM: No. El amor de los viejitos siempre ha sido tema de curiosidad. […] El amor es de todas las edades y yo creo que puede ser mucho más apasionado en la vejez. (Hasta aquí, estoy de acuerdo). Se han inventado el calificativo de “viejos verdes” porque a partir de cierta edad les gustan las muchachitas de 17 años, de 15 años, de 12 años. Y yo digo una cosa: ¿por qué si a mí a los 60 años me gusta una chica de 17 años qué tiene de reprochable si a mis hijos que tienen 20 y 25 también les gusta?
Entrevistadora: *se ríe*
GGM: Y a ellos no les dicen jóvenes verdes. […] Lo que pasa es que es como los homosexuales. Siempre ha habido homosexuales, ahora parece que hubiera muchos pero no, siempre han existido. Lo mismo ocurre con el amor de los viejos.
¿Cómo?
Empezabas bien, Gabriel, luego no sé qué te ha dado. Obvio que los viejos pueden enamorarse. Pero no de adolescentes, por Dios. No me compares la homosexualidad con la ped* o * fi * lia.
¿Lo peor? He hablado con gente que ha leído este libro y este tema lo habían pasado por alto hasta el punto de ni acordarse. Así que… ¿hemos sido los lectores cómplices de Florentino? ¿Le hemos fallado a América Vicuña? ¿O acaso es un simple recurso literario para que veamos que Florentino no era un ser de luz, sino que tenía sus grises, y que llevará siempre su pecado como una cruz que tendrá que cargar en solitario?
Dejo el tema sobre la mesa, cada uno que opine lo que quiere.
Todo lo que está bien en “El amor en los tiempos de el cólera”
Vale, también hay cosas buenas.
Retrato realista de el amor, en todas sus vertientes
El amor juvenil e idealizado
Representado por la relación inicial entre Florentino Ariza y Fermina Daza, lleno de pasión y idealismo.
El amor compañero y pragmático
El matrimonio de Fermina con el doctor Juvenal Urbino, que evoluciona de una unión práctica a una de respeto y compañerismo.
El amor persistente y obsesivo
La constante devoción de Florentino hacia Fermina a lo largo de más de cincuenta años, a pesar de sus numerosos affaires.
El amor pasional
Representado en todas las amantes de Florentino, a las que ama y que lo aman sin necesidad de compromiso o intimidad
El amor infiel
Representado en las mujeres infieles con las que se acuesta Florentino, y en la infidelidad de Urbino con una chica más joven, que lleva al matrimonio a su momento máximo de crisis y que al final los une todavía más, porque no todo es blanco o negro, o bueno y malo.
El amor en la vejez
El reencuentro y la relación final entre Florentino y Fermina, que demuestra cómo el amor puede perdurar y cambiar con el tiempo
El amor como una enfermedad
A lo largo de la novela, García Márquez compara el amor con una enfermedad, especialmente con el cólera. Esta comparación destaca la intensidad y la irracionalidad del amor, que puede ser tan destructiva y contagiosa como una enfermedad. Al final, el amor de Florentino y Fermina, que resurge en la vejez, puede interpretarse como una cura o una aceptación de esta enfermedad del alma
Reflexiones sobre la vejez, la vida y el cambio de siglo
GGM hace un retrato de como envejecen los personajes y cómo se sienten al hacerlo, y también describe cómo va cambiando la ciudad en la que viven, cómo pasa de ser un lugar inmaculado a un pueblo del pasado que se adapta a duras penas al cambio de siglo, cómo el Río Magdalena pierde su fauna por los cazadores y por culpa de las empresas. Aún así no trata la vejez como algo malo en sí, sino como otra etapa de la vida en la que podemos dejarnos ir o aprovechar lo último que nos queda con la misma pasión de siempre.
Crítica social
La novela critica las restricciones y expectativas impuestas por la sociedad, especialmente en lo que respecta a las relaciones amorosas y matrimoniales. El matrimonio de conveniencia entre Fermina y Urbino contrasta con el amor apasionado pero socialmente inapropiado de Florentino.
Trasfondo político
En la novela vemos alusiones a las guerras que se suceden por las colonias, se hace una alusión a la Guerra de los Mil Días, en la que participó el abuelo de GGM, y aunque no se critica nada en específico, sí que vemos que la guerra lo deja todo desolado.
Conclusión
Este libro es una de las grandes joyas de la literatura. Nos invita a reflexionar sobre muchísimos temas. Para mí es un diez, sin embargo, creo que a la luz del siglo XXI, hay ciertas cosas que no puedes evitar leer sin que te chirríen. Simplemente, creo que tenemos que tenerlas presentes y hacernos nuestra propia opinión.
Así que te leo en los comentarios.
